Escribir sobre fútbol es algo que no me hubiese imaginado que yo habría hecho nunca, pero aquí estoy. El mundial de Brasil recién acaba de comenzar y ya se ha cobrado la primera victima. Quién me hubiese dicho que iba a ser España.
Las primeras memorias que tengo del fúbol quizá sean del mundial del 82, aquél que se celebró en España. Recuerdo la decepción por los resultados, la expectativa por alcanzar la Gloria. Al fin y al cabo, el fútbol era el juego con el que nos entreteníamos los chicos en la calle.
Yo de pequeño era completamente inconsciente, pero ahora puedo entender los anhelos de un país en plena efervescencia, de hambre de libertad después de una etapa oscura de su historia. Era España un país en pañales en el marco de las naciones democráticas. Yo lo recuerdo en Madrid. No sé muy bien por qué estábamos en Madrid, porque hacía ya dos años que nos habíamos trasladado a Galicia y yo ya asistía regularmente a clases. Me imagino que al celebrarse los mundiales en Junio/Julio, yo estaría de vacaciones y mis padres estarían intentando vender el piso de Parla. No recuerdo muy bien si mi padre estaba con nosotros. Hay imágenes que tengo marcadas en la memoria, como el primer partido de Maradona, el polaco Lato, la Victoria de Italia contra Alemania (viajábamos de vuelta a Galicia porque yo recuerdo haberlo visto en un bar de carretera). Italia fue un inesperado vencedor con el que no contábamos.
Recuerdo también las grandes esperanzas que suscitó el siguiente mundial de México en 1986. Estaba yo en 6to de EGB, ya en Burela. Recuerdo el primer partido contra Brasil, el gol no concedido de Michel y sobre todo la épica del partido de España contra Dinamarca, un equipo repleto de grandes figuras como Morten y Jesper Olsen, Laudrup, Elkjaer, Molby y compañía. Y cómo no, la eliminación ante Bélgica en la tanda de penaltis, un hecho que se volvería a repetir una y otra vez durante años venideros.
Del mundial del 90 apenas me quedan recuerdos, pero sí del de Italia. Aquella eliminación ante Italia y cómo no, la mala actuación del equipo en Francia. A pesar del buen equipo que tenían. Luego la injusta eliminación ante Corea, el canto del cisne de Zidane y finalmente la Gloria en Sudáfrica. Lo que nunca pensé que mis ojos verían.
Y así han ido transcurriendo los años. Si los romanos contaban los años desde la fundación de Roma, se diría que yo puedo tener la referencia de los mundiales de fútbol.
Más años vendrán y mas decepciones y sorpresas nos traerán. Y la vida seguirá, con diferente forma.

No comments:
Post a Comment